La detección de la variante BA.3.2 del SARS-CoV-2 en Argentina volvió a poner el foco sobre la evolución del COVID, aunque los organismos sanitarios y especialistas remarcan que, por ahora, no existen evidencias de una mayor gravedad. El linaje fue identificado en tres muestras de la provincia de Buenos Aires y fue clasificado por la Organización Mundial de la Salud como Variante Bajo Monitoreo.
1. Proviene de una rama antigua de Ómicron
BA.3.2 desciende de BA.3, uno de los primeros linajes de Ómicron que circularon desde fines de 2021 junto con BA.1 y BA.2. Su primer registro se produjo en Sudáfrica en noviembre de 2024, aunque los análisis genéticos ubican su posible origen entre diciembre de 2023 y julio de 2024, lo que muestra que una variante puede circular durante meses antes de ser detectada. Por ese recorrido recibió informalmente el apodo de “Cicada” o cigarra.
2. Tiene un perfil genético inusual
El nuevo linaje presenta más de 50 mutaciones en la proteína espiga respecto de BA.3 y más de 70 frente al virus original identificado en Wuhan. Los investigadores consideran que este comportamiento podría estar relacionado con un salto evolutivo rápido, posiblemente asociado a infecciones prolongadas, aunque tener muchas mutaciones no significa necesariamente que el virus sea más peligroso.
3. Puede evadir parcialmente las defensas previas
Uno de los principales motivos de vigilancia es su capacidad para eludir parte de los anticuerpos generados por infecciones anteriores o por la vacunación. Sin embargo, una menor neutralización de anticuerpos no implica perder toda la protección, ya que el sistema inmunitario también cuenta con células T y otros mecanismos que ayudan a reducir el riesgo de enfermedad grave.
4. No hay señales de cuadros más graves
La OMS incorporó a BA.3.2 como Variante Bajo Monitoreo en diciembre de 2025 y hasta el momento no encontró evidencias de una mayor gravedad, hospitalizaciones o muertes asociadas al linaje. El organismo considera que representa un bajo riesgo adicional para la salud pública respecto de otros descendientes de Ómicron que circulan actualmente.
5. No logró desplazar de forma sostenida a otras variantes
BA.3.2 fue detectada en distintos continentes y llegó a registrarse previamente en países de América como Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico, Costa Rica y Guyana Francesa. Aunque su presencia aumentó durante algunos períodos, los datos de vigilancia muestran que no logró imponerse de manera estable frente a otros linajes predominantes.
6. Argentina detectó tres casos y todos evolucionaron favorablemente
Las tres muestras argentinas fueron obtenidas entre el 26 de abril y el 18 de julio en residentes de la provincia de Buenos Aires. De los 21 genomas secuenciados por el Instituto Malbrán durante ese período, tres correspondieron a BA.3.2, equivalente al 14% de las muestras analizadas. Uno de los pacientes fue internado por comorbilidades previas y los tres evolucionaron favorablemente.
7. La vigilancia busca anticipar cambios
Los equipos sanitarios siguen principalmente tres variables: la capacidad de transmisión, la gravedad de los cuadros y el impacto que pueda tener la variante sobre vacunas y tratamientos. La secuenciación genómica permite detectar mutaciones y establecer relaciones entre linajes, mientras que los datos de internaciones y la vigilancia de aguas residuales ayudan a observar cómo se comporta el virus en la población.
8. Las vacunas continúan aportando protección
Los estudios de laboratorio muestran que BA.3.2 puede presentar menor neutralización frente a anticuerpos generados contra variantes anteriores, pero las formulaciones actualizadas de las vacunas todavía producen una respuesta inmunitaria frente al linaje. Aún no existen estimaciones suficientes de efectividad clínica en lugares donde BA.3.2 haya predominado, por lo que la principal recomendación continúa siendo mantener la vacunación de los grupos de riesgo.
9. ARVAC deberá evaluar su respuesta específica
La detección de BA.3.2 en Argentina permitirá estudiar específicamente cómo responde la vacuna argentina ARVAC frente al nuevo linaje. Para hacerlo, los investigadores deberán aislar y cultivar el virus bajo condiciones de bioseguridad y medir la capacidad de los anticuerpos generados por la vacuna para neutralizarlo. Hasta ahora, ARVAC cuenta con resultados frente a otras subvariantes de Ómicron, pero todavía no existen datos específicos sobre BA.3.2.
10. ARVAC podría actualizarse si el escenario cambia
La plataforma de ARVAC permite realizar actualizaciones de acuerdo con la evolución de las variantes que circulan. Según explicó el desarrollador Jorge Cassará, una eventual reformulación podría demandar alrededor de cuatro meses si apareciera un linaje con un escape inmunitario relevante y mayor capacidad de transmisión. Por ahora, no existe una actualización específica en marcha para BA.3.2 y las autoridades mantienen el seguimiento de su evolución.
La llegada de BA.3.2 a Argentina, entonces, representa una novedad epidemiológica que requiere vigilancia, pero no una nueva alarma sanitaria. Los datos disponibles hasta el momento apuntan a una variante con características genéticas particulares y capacidad de evasión inmunitaria parcial, aunque sin evidencia de que produzca cuadros más graves que otros linajes de COVID en circulación.





