En el marco de las alertas meteorológicas emitidas ante el desarrollo del fenómeno de El Niño en la región, el ingeniero Benicio Szymula repasó las medidas preventivas necesarias para aminorar los efectos de las precipitaciones extraordinarias en el Área Metropolitana de Resistencia.
Szymula, quien estuvo al frente de la logística operativa durante las inundaciones registradas en el período 1997-1998, analizó las fortalezas de la infraestructura actual y puntualizó los focos vulnerables vinculados al crecimiento urbano y la conducta ciudadana.
Mando unificado y revisión de la infraestructura
Durante su análisis, el especialista remarcó la importancia de establecer una centralización de mando en los comités de crisis, tal como se implementó en gestiones anteriores mediante el trabajo coordinado entre la Administración Provincial del Agua (APA), Samep, Sechep y los municipios.
Entre los aspectos técnicos a verificar para la contingencia, Szymula detalló:
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Operatividad de las estaciones de bombeo: Garantizar la revisión técnica de los equipos de extracción y asegurar transformadores eléctricos de reserva ante eventuales cortes de suministro.
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Guardias y personal calificado: Coordinar la localización inmediata y la disponibilidad en tres turnos del personal a cargo de operar los sistemas de bombeo sobre el Río Negro y el Canal Soberanía.
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Previsión de insumos: Contar con stock previo de repuestos, combustible y maquinaria para evitar contrataciones a última hora durante el desarrollo de la tormenta.
Desarrollo urbano y responsabilidad comunitaria
Si bien Szymula aclaró que la existencia del recinto de defensas definitivas protege al Gran Resistencia de catástrofes como las sufridas a fines de los noventa, advirtió sobre la presencia de anegamientos temporales en barrios desarrollados sobre antiguos reservorios o cauces naturales.
El ex intendente señaló que el rellenado histórico de las lagunas redujo la capacidad natural de absorción del suelo, convirtiendo a los desagües artificiales en la única vía de escurrimiento. Asimismo, enfatizó que la acumulación de basura en la vía pública obstaculiza las rejillas y bocas de tormenta, e hizo un llamado a la comunidad a respetar los horarios de recolección de residuos y evitar el arrojo de hojas y desechos a la calle en los días previos a las precipitaciones.





