La promulgación de la reforma al Código de Faltas que agrava severamente las sanciones y establece multas viales que pueden superar los $2 millones busca mitigar la alarmante crisis de seguridad en Resistencia, donde se registran un promedio de 22 siniestros viales diarios. Con el propósito de evaluar el verdadero alcance de estas medidas punitivas y la preocupante presión que la siniestralidad ejerce sobre los recursos hospitalarios de la provincia, la referente de la Fundación Estrellas Amarillas, Karina Winckler, analizó el panorama en diálogo con Radio Facundo Quiroga. Al fundamentar por qué las sanciones económicas severas resultan insuficientes para disuadir las conductas temerarias de los conductores si no se produce un cambio cultural profundo, observó: "Lo punitivo y más lo dinerario no nos está moviendo, no nos está haciendo recapacitar, así que creo que hay que mirar un poquito más allá que esto porque no soluciona lo que necesitamos". Asimismo, al definir el principal factor psicológico detrás del constante uso de distractores —como el teléfono celular al volante— y de las maniobras peligrosas en la vía pública, sentenció: "Hay falta de conciencia de riesgo, no dimensionamos qué nos puede pasar, que podemos: atropellar, colisionar, chocar, lesionar a otros, lesionarnos nosotros o podemos matar a otros o incluso matarnos nosotros".
La gravedad de esta problemática repercute de forma directa en el sistema de salud chaqueño, donde el uso prioritario de ambulancias para asistir siniestros vehiculares desatiende emergencias vitales como partos o paros cardiorrespiratorios. Al cuestionar el sistemático incumplimiento gubernamental del artículo de la Ley Nacional de Tránsito que obliga a incorporar de manera efectiva la formación en las aulas y la falta de apertura de las carteras educativas frente a las propuestas de la sociedad civil, Winckler fustigó: "No podemos lograr que se trabaje tal y como lo establece la ley de tránsito, que esto no quiere decir que tengamos una jornada una vez al año como tenemos el 10 de junio. Nosotros no pudimos lograr aún, a pesar de tantas insistencias, que nos reciban desde ningún ámbito educativo para ver qué podemos hacer. Cumplimos con la ley, porque estamos pidiendo también a la ciudadanía que cumpla con la ley, pero el Estado es el primero que está faltando al respeto de la ley".
Ante este escenario adverso, diversos sectores comunitarios impulsan alternativas, como el proyecto de la cooperativa de motomandados que busca destinar parte de lo recaudado por multas a la creación de un área de motoescuelas y concientización específica para motociclistas en Resistencia. Al evaluar la viabilidad de esta propuesta y advertir que herramientas como los radares fijos pierden toda eficacia cuando se aplican de manera aislada y sin una fiscalización integral, la referente concluyó: "Lo que no ayuda es lo que se hace de forma aislada, porque puede contribuir. La velocidad, ¿cómo la vamos a controlar con esos radares? ¿Va a haber fiscalización en las rutas? Todo se traduce, es una cuestión cultural que se debe realizar con todos los ámbitos".
Este artículo fue creado a partir de una entrevista en vivo. Las personas mencionadas y/o involucradas en el mismo tienen su correspondiente derecho a réplica que puede coordinarse comunicándose a la producción al número 3624-815203.





