Las autoridades del Gobierno de Venezuela recolectaron más de 600 mil toneladas de escombros en el estado La Guaira luego del devastador doble terremoto registrado a fines de junio. El ministro de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, desmintió enfáticamente las versiones difundidas en redes sociales sobre el vertido de estos materiales al mar y aclaró que fueron trasladados a predios reacondicionados.
El balance oficial del doble sismo —de magnitudes 7,2 y 7,5— arroja una cifra dramática con más de 6.400 muertos y pérdidas económicas estimadas en 37.000 millones de dólares. Frente a este panorama, las autoridades declararon la zona de desastre en La Guaira y ratificaron el compromiso estatal de acompañar sin interrupciones a los damnificados en la etapa de asistencia.
Paralelamente, la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Infraestructuras trabaja junto a ingenieros sísmicos de Nueva Zelanda y Colombia para clasificar las estructuras edilicias. Los especialistas realizan relevamientos técnicos en sectores de Caracas y La Guaira para determinar el nivel de daño mediante un sistema de etiquetado de riesgo.
Hasta el momento se inspeccionaron cerca de 60 mil edificaciones, de las cuales casi 11 mil se clasificaron en condición de alto riesgo. Mientras avanza la reconstrucción y la asistencia a los damnificados, el gobierno venezolano comenzó la entrega formal de nuevas viviendas para reubicar a las familias que perdieron sus hogares durante el fenómeno natural.





