La UTA confirmó un paro nacional de 24 horas para este viernes en los servicios del interior del país, luego de que las empresas de transporte no aceptaran trasladar a las provincias el acuerdo salarial alcanzado en el Área Metropolitana de Buenos Aires. La medida amenaza con dejar sin colectivos a miles de usuarios y mantiene en vilo al transporte de corta y media distancia.
El conflicto se profundizó tras la audiencia entre la UTA y la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP), donde no hubo acuerdo. El sindicato reclama para los choferes del interior un salario básico de $1.740.000, además de una asignación de $22.000 en concepto de viáticos, mientras que el sector empresario sostiene que las condiciones económicas actuales hacen imposible afrontar el incremento.
Ante el anuncio de la medida de fuerza, FATAP pidió la conciliación obligatoria y reclamó una Mesa Federal de Transporte junto con nuevos subsidios para compensar la diferencia de costos entre el AMBA y las provincias. Desde el Ministerio de Capital Humano convocaron a las partes a mantener el diálogo y fijaron una nueva audiencia para el miércoles 19 de agosto.
En el Gran Resistencia, el conflicto nacional se suma a una crisis que ya golpea con fuerza al sistema de transporte. Según datos del sector, la cantidad de colectivos habilitados pasó de 265 unidades en 2024 a 194 durante 2025 y actualmente apenas 165 coches están en servicio, una caída del 38% que repercute directamente en las frecuencias, los recorridos y la calidad de la prestación.
A la reducción de la flota se suma el fuerte descenso de pasajeros: de más de 25,4 millones en 2024 a 17,5 millones en 2025, mientras las empresas proyectan una nueva caída durante este año. En paralelo, el costo técnico del servicio ronda los $4.200 por kilómetro, frente a unos $2.900 que logran cubrir tarifas y compensaciones, una brecha que mantiene al sistema chaqueño en una situación financiera cada vez más delicada.





