Laudelina Peña declaró este martes ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes y protagonizó uno de los testimonios más esperados del juicio por la desaparición de Loan. Entre lágrimas, pidió disculpas por las versiones que había dado durante la investigación y sostuvo que la historia sobre un supuesto accidente no había sido ideada por ella, sino que, según su relato, fue impulsada por su entonces abogado José Codazzi.
Una declaración atravesada por el llanto y el pedido de perdón
Antes de comenzar, Laudelina pidió que los demás acusados no permanecieran en la sala mientras declaraba, un planteo que fue aceptado por el Tribunal, mientras los padres de Loan sí estuvieron presentes. Luego comenzó a reconstruir lo ocurrido el 13 de junio de 2024, desde el almuerzo familiar en la casa de su madre hasta las primeras horas de búsqueda del niño, y aseguró que quería explicar ante los jueces aquello que, según ella, hasta ahora no había contado.
En ese recorrido, recordó que durante aquella jornada acompañó a Mónica Millapi y a otros integrantes de la familia hacia la zona del naranjal, donde también estaban algunos de los chicos. Dijo que llegó hasta una tranquera, que le ató los cordones a Loan y que luego decidió regresar. También relató que durante la búsqueda aparecieron huellas y que, horas después, su hija Macarena encontró una zapatilla enterrada que fue entregada al entonces comisario Walter Maciel.
La historia que cambió el rumbo del caso
El momento más fuerte de la declaración llegó cuando Laudelina comenzó a hablar de la versión que había instalado la posibilidad de que Loan hubiera sido atropellado accidentalmente por María Victoria Caillava y Carlos Pérez. La mujer se desligó de ese relato y afirmó ante el tribunal: “Pido perdón y disculpas por las mentiras, no fueron intención mía, fueron del doctor Codazzi. Del tema accidente y del botín, no tuve nada que ver”.
Según su nuevo testimonio, Codazzi habría aparecido en su vivienda después de un allanamiento realizado el 27 de junio y le habría dicho que existían elementos comprometedores en su teléfono y en el de su hija. De acuerdo con Laudelina, el abogado también le habría hablado de información supuestamente obtenida de los teléfonos de Caillava y Pérez y le habría planteado que debía presentarse a declarar antes de la llegada de la entonces ministra Patricia Bullrich.
Laudelina aseguró que el 28 de junio por la noche Codazzi volvió a su casa y comenzó a explicarle qué debía decir. “Se puso a explicarme cómo tenía que declarar, cómo tenía que hacer el invento de él sobre el accidente”, sostuvo. Además, afirmó que la grabó mientras practicaba la historia y que le indicó que debía prepararse para ir a declarar. Según su relato, el supuesto ensayo continuó durante el traslado hacia la ciudad de Goya.
El traslado, las promesas y nuevas preguntas
La mujer también describió el recorrido que realizó antes de aquella declaración judicial. Contó que inicialmente iban a trasladarla a Goya, pero que, ante la presencia de periodistas, cambiaron de vehículo en una estación de servicio. Según su testimonio, en el segundo automóvil se encontraba el senador Diego Pellegrini, quien habría realizado promesas relacionadas con una vivienda, una motocicleta y un automóvil. Laudelina sostuvo además que Codazzi continuó indicándole cómo debía contar los hechos y que le pidió que ensayara el relato porque, de lo contrario, “nadie” le iba a creer.
Finalmente, relató que antes de declarar formalmente tuvo una especie de prueba en una oficina de la fiscalía y que allí explicó lo que previamente le habían enseñado. Su versión sostiene que la hipótesis del accidente fue construida antes de aquella presentación y que ella se limitó a repetirla frente a la Justicia. Se trata, de todos modos, de afirmaciones realizadas por una de las imputadas que deberán ser contrastadas con el resto de las pruebas y testimonios del juicio.
También apuntó contra la actuación policial
La declaración no quedó limitada a la historia del supuesto accidente. Laudelina también cuestionó la actuación del entonces comisario de 9 de Julio, Walter Maciel, durante las primeras horas posteriores a la desaparición de Loan y contó situaciones que, según su percepción, le resultaron extrañas mientras la familia buscaba al niño. Entre ellas, mencionó una comunicación durante la madrugada en la que les habrían informado que Loan había sido encontrado y que estaba asustado en una tapera, algo que finalmente no ocurrió.
El testimonio de Laudelina vuelve así a poner bajo la lupa no solo el origen de aquella versión del accidente, sino también las circunstancias en las que fue presentada ante la Justicia y las personas que habrían intervenido en su elaboración y traslado. El proceso continuará esta semana con nuevas declaraciones y tendrá otro momento de fuerte expectativa el jueves, cuando está previsto que Walter Maciel declare ante el Tribunal y amplíe su versión sobre lo ocurrido.





