El 4 de septiembre de 1992 nacía en la ciudad de Formosa Lázaro Caballero, una de las figuras más convocantes y representativas de la música popular del norte argentino. Con una trayectoria iniciada en la primera infancia, el cantautor ha logrado consolidar un estilo marcadamente campero que combina el rescate de coplas, chacareras y composiciones tradicionales con una renovación generacional que atrae a miles de jóvenes en todo el país.
Hijo de un abogado y una contadora, Caballero mostró su vocación musical a temprana edad: recibió su primera guitarra a los 3 años y un bombo legüero a los 4. Con apenas 7 años realizó su debut en los escenarios en la localidad de Pozo del Tigre, dando inicio a un recorrido artístico continuo dentro del circuito folclórico.
Hitostrayectoria y consolidación artística
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Primeros trabajos discográficos: Lanzó sus primeros álbumes bajo los títulos La nueva simiente y El gurisito formoseño, trabajo este último donde incluyó su primera composición propia, La medallita. En 2004 editó Con sangre de quebracho, un homenaje a la geografía y al paisaje del monte norteño.
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Consagración en Cosquín: Tuvo su presentación en el Festival Nacional de Folclore de Cosquín en 2012 y alcanzó el galardón de Consagración en la edición de 2014, hito que impulsó su proyección a nivel nacional e internacional.
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El fenómeno de El Ybípora: Como parte de su compromiso comunitario y cultural, el artista creó en su propia tierra el festival solidario El Ybípora, abriendo las puertas de su predio para recibir a músicos referentes y a miles de seguidores de la música criolla.
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Padrinazgo y legado: Influenciado por referentes como Mario Bofill, Jorge Cafrune y Ciro Segovia, Caballero fue señalado por el Chaqueño Palavecino —su padrino artístico— como el principal heredero del canto campero y la defensa de las costumbres criollas.





