Felipe Adamczuk, el niño de dos años oriundo de Chaco que lucha contra un neuroblastoma, fue derivado de urgencia a la Unidad de Cuidados Intensivos tras sufrir severas complicaciones luego del trasplante autólogo de médula ósea al que fue sometido. Su padre, Iván Adamczuk, confirmó a los medios que el menor permanece con pronóstico reservado debido a los intensos efectos secundarios derivados de las altas dosis de quimioterapia y el procedimiento médico.
Actualmente, el pequeño recibe transfusiones de glóbulos rojos y asistencia analgésica con morfina para aplacar los dolores generados por una grave inflamación intestinal. Aunque el equipo médico realizó múltiples cultivos de sangre y materia fecal para descartar la presencia de virus o bacterias, los especialistas sostienen que el deterioro en su estado de salud responde, por el momento, a las reacciones adversas esperables del agresivo tratamiento postrasplante.
El repentino cambio en la evolución del cuadro tomó por sorpresa a la familia, ya que días atrás su madre, María de los Ángeles Solís, había reportado una evolución favorable e incluso la extirpación total del tumor durante las intervenciones previas. El niño se encontraba transitando un periodo de aislamiento estricto de 30 días en el hospital, mostrando una respuesta favorable que se vio interrumpida bruscamente en las últimas horas, obligando a su traslado inmediato para un monitoreo constante.
Ante la delicada situación, los padres de Felipe iniciaron un pedido público a la comunidad solicitando unirse en una cadena de oración para acompañar su recuperación. A través de un conmovedor mensaje en redes sociales, expresaron su profundo agradecimiento por las muestras de afecto recibidas y pidieron fortaleza para que el cuerpo del pequeño pueda resistir y superar esta crítica etapa del proceso.





