A casi tres años de la desaparición de María Luz Herrera Leaño —la joven jujeña vista por última vez en septiembre de 2023 en Sáenz Peña—, el abogado defensor Bruno Romero presentó un pedido de nulidad de la última readecuación del hecho y solicitó el sobreseimiento definitivo de los dos imputados, Darío Godoy Ojeda y su padre. La Justicia fijó audiencia para el próximo 7 de septiembre para evaluar el planteo defensivo.
El letrado sostuvo que la acusación atravesó tres readecuaciones de la hipótesis fiscal sin la incorporación de elementos probatorios objetivos que permitan sostener la incriminación, remarcando que sus defendidos cumplen tres años en prisión preventiva sin que se haya determinado con precisión la mecánica de lo sucedido.
Cuestionamientos centrales de la defensa
-
Modificaciones en la mecánica del hecho: Romero señaló que en las primeras imputaciones se habló de un disparo de arma de fuego, hipótesis que fue retirada en la última readecuación. Además, advirtió inconsistencias entre las armas peritadas (una escopeta calibre 20 secuestrada frente al rifle calibre 22 mencionado al inicio) sin acreditación de su aptitud de disparo.
-
Sin hallazgos de ADN en vehículos: Las pericias realizadas sobre la camioneta atribuida al traslado de la joven no arrojaron rastros genéticos ni evidencia biológica que la vinculen con el rodado.
-
Imputación al padre del principal sospechoso: La fiscalía adjudica al padre de Godoy Ojeda una participación necesaria por la entrega de las llaves del vehículo. La defensa rebate la acusación sosteniendo que no existió contacto presencial entre ambos en las fechas del hecho investigado.
-
Planteo de sobreseimiento: Además del recurso de nulidad citado para el 7 de septiembre, la defensa solicitó el sobreseimiento de ambos representados al considerar que se vulnera la presunción de inocencia ante la falta de certezas sobre el lugar y la forma del presunto crimen.





