El conjunto platense no pudo hacerse fuerte como local e igualó 1-1 frente al Corinthians de Fernando Diniz en el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores. En un encuentro disputado y marcado por la pierna fuerte, el Pincha comenzó ganando temprano con un tanto de Alexis Castro tras una jugada de pelota parada, pero sufrió el desgaste y la intensidad de un rival que supo neutralizar las acciones en el estadio UNO.
El trámite del primer tiempo se caracterizó por la fricción y el rigor físico, con un arbitraje permisivo del uruguayo Esteban Ostojich que dejó pasar situaciones de expulsión en ambos bandos. Pese al clima áspero y la escasa participación de la figura visitante Memphis Depay, los dirigidos por el Cacique Medina lograron irse al descanso con la mínima ventaja a favor, tras capitalizar una de pocas aproximaciones de riesgo en el área rival.
En el complemento, el desarrollo cambió radicalmente cuando el elenco brasileño se adelantó en el campo y encontró la igualdad a los cuatro minutos por intermedio de Kaio César, quien aprovechó una asistencia precisa de Rodrigo Garro. El tanto visitante cayó como un baldazo de agua fría para el Pincha, que perdió la comodidad del resultado y debió extremar recursos para sostener el empate ante el empuje de la visita.
Sobre el final, en el tiempo añadido, Estudiantes estuvo muy cerca de desnivelar el marcador con un cabezazo del Tucu Correa que exigió una atajada brillante del arquero Hugo Souza. Con este panorama abierto, el equipo argentino tendrá el difícil desafío de conseguir la clasificación a semifinales en San Pablo, obligado a repetir lo hecho en fases previas o estirar la serie hasta la definición por penales.





