En un contexto de saturación de tráfico del viaducto interprovincial Manuel Belgrano, y un segundo puente con poca certidumbre, desde la Facultad de Ingeniería de la UNNE expusieron un paquete de nueve medidas para lograr el mejoramiento de la transitabilidad y la seguridad estructural del enlace vial. “Son medidas de bajo costo, más que nada organizativas, pero necesarias”, aseguran.
Las propuestas fueron elaboradas desde el Departamento Vías de la Comunicación de Facultad de Ingeniería (FI-UNNE) y expuestas en el marco de las “XIII Jornadas de Divulgación Científicas y Tecnológicas” de esa unidad académica.
Actualmente el puente Chaco-Corrientes tiene un promedio de circulación de 27 mil vehículos por día, del cual un 70% corresponde al tránsito local entre las ciudades capitales de ambas provincias, y el resto al tránsito interprovincial, nacional o internacional.
“Esta cifra implica un congestionamiento absoluto, fundamentalmente en horas pico”,resaltó el Ing. Benicio Szymula, docente-investigador de la Facultad de Ingeniería.
Acotó que “nadie puede negar la peligrosidad, fragilidad y caos que se tiene en el tránsito del puente que une Chaco con Corrientes, y debemos preguntarnos qué pasaría si este puente sufriera un colapso, sería un caos social y económico”.

Explicó que, en función de ello, y ante consultas efectuadas desde diversos sectores, en la Facultad de Ingeniería hace un tiempo se vienen analizando medidas que pudieran contribuir al mejoramiento de la transitabilidad y la seguridad estructural.
Así, se fueron gestando propuestas desde el Departamento de Vías de Comunicación, que concluyeron en un paquete de nueve medidas que fueron presentadas en las “XIII Jornadas de Divulgación Científicas y Tecnológicas”.
“En la Facultad tenemos las capacidades y posibilidades técnicas de trabajar en el tema, por eso estimamos necesario insistir en la viabilidad de implementar medidas para nuestro puente”, señaló el Ing. Szymula.
Remarcó que se trata de acciones de baja inversión, que podrían contribuir en gran manera a agilizar el tráfico vehicular y al mismo tiempo a cuidar la estructura del puente.
Las propuestas
-Divisoria central: explicaron que, a pesar del alto grado de congestionamiento del tránsito, sería "tolerable" si se lograra asegurar la continuidad de la circulación, respetando la velocidad máxima de 60 kilómetros por hora. Para ello proponen crear separadores de tránsito flexibles, que eviten el sobrepaso, que es uno de los principales motivos de siniestros viales arriba del puente o en las cercanías.
-Control de peso: controlar la relación potencia/peso para garantizar que los camiones puedan subir sin dificultades.
-Instalar cámaras y radares: entre las medidas consideradas, se plantea la colocación de cámaras y radares para controlar que se mantengan las distancias de frenado y de velocidades permitidas.
-Corrimiento de controles en Chaco: para el equipo de profesionales de la Facultad de Ingeniería, es necesario ordenar los diversos operativos en la zona del peaje, del lado chaqueño.
-Controles en Corrientes: proponen un corrimiento de los controles que se ubican en el ingreso al puente del lado de la provincia de Corrientes.
-Barrio San Pedro Pescador: la ejecución de una conexión adecuada del barrio San Pedro Pescador, para evitar afectación del tránsito que accede o sale del barrio con el que circula en función del paso por el puente.
-Segmentación del costo del peaje: para el equipo de profesionales de la UNNE, una medida que podría ser de utilidad es establecer segmentos de tarifas del precio del peaje en horas picos, de mayor circulación, como ser entre las 9 y 13 y las 16 y 20.
-Autoridad única de coordinación: "El puente es un caos, cada organismo provincial o nacional hace lo que quiere" resumió de manera directa uno de los profesionales a cargo del estudio.
-Pilotes centrales: proponen la construcción de nuevas protecciones de las pilas centrales, para la protección del puente en materia estructural.




