Una gestión que tambalea: el Gobierno admite fallas de comunicación y pérdida de iniciativa

Luego de tener que retirar la reforma a la Ley de Tierras en el Senado, en La Libertad Avanza reconocen desorden comunicacional tras la reestructuración del Gabinete. Cuestionan el rol de los voceros oficiales y buscan retomar la dinámica disruptiva del inicio de la gestión frente a un escenario legislativo cada vez más complejo.
7 de agosto 2026, 8:01hs

Al día siguiente de conseguir la aprobación en general de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado —tras tener que resignar el controvertido capítulo sobre la venta de tierras a extranjeros y las reformas a la Ley de Manejo del Fuego—, en las filas del Gobierno nacional admiten que existe una sensación de "quietud" en la gestión, la cual atribuyen directamente a severos problemas de comunicación institucional.

Tras 17 borradores y cuatro intentos parlamentarios, la bancada oficialista que encabeza la senadora Patricia Bullrich logró validar en el recinto el proyecto diseñado originalmente por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Sin embargo, la mutación del texto y el desgaste político dejaron expuestas las diferencias internas.

"No tuvimos buenos voceros. Primero vino Sturzenegger y después estuvo Patricia, pero no se terminó de entender nada sobre el proyecto. Se mezclaron dos discusiones y hasta pasó de 'Propiedad Privada' a 'Ley de Tierras'", criticó un legislador oficialista ante la Agencia Noticias Argentinas.

Dificultades para instalar la agenda y cambios en la vocería

Desde la salida del exvocero Manuel Adorni —investigado por presunto enriquecimiento ilícito—, la administración libertaria se ha esforzado por retomar el control del relato público a través del actual vocero presidencial, Adrián Ravier. No obstante, sectores del propio espacio consideran que su perfil no termina de ajustarse a la dinámica que requiere el Poder Ejecutivo.

En la mesa política de La Libertad Avanza advierten que los desajustes comunicacionales se acentuaron tras el reciente "reseteo" del Gabinete nacional:

  • Pérdida de iniciativa: Referentes del espacio recuerdan con nostalgia la audacia del primer tramo de la gestión, un período donde tuvo un rol central el asesor presidencial Santiago Caputo.

  • Falta de dinamismo: Pese al ascenso de Diego Santilli al frente de la Jefatura de Gabinete para imprimir mayor volumen político, en los pasillos de Balcarce 50 señalan que las buenas iniciativas de Gobierno terminan deslucidas por "no saber comunicarlas".

La presión del calendario electoral

La urgencia por corregir el rumbo comunicacional responde a la cercanía del cronograma electoral. A medida que avancen las semanas, la dirigencia oficialista deberá volcar esfuerzos a las negociaciones políticas para armar las listas de candidatos, lo que volverá aún más complejo el trámite de las iniciativas en el Congreso de la Nación.

A pesar del balance crítico sobre la estrategia de difusión, en el entorno presidencial insisten en que la prioridad seguirá siendo la agenda legislativa de reformas estructurales, aunque admiten la urgencia de reordenar las vocerías para reflejar control sobre la gestión antes de que el clima de campaña paralice el debate parlamentario.

MÁS LEÍDAS

Te puede interesar