Mientras River Plate se hunde en una crisis de resultados sin precedentes en su historia reciente, Boca Juniors no logra encontrar la regularidad necesaria para pelear en lo más alto de su zona, dejando dudas sobre su funcionamiento colectivo.
El panorama del "Millonario" es crítico tras sufrir su sexta derrota consecutiva al caer 1-0 frente a Tigre en Victoria. El equipo es el único de los 30 participantes del certamen que no ha logrado marcar goles en las primeras cuatro fechas, una sequía que lo ha relegado al último puesto de la Zona B y al 11° lugar de la tabla anual.
Tras la caída, el técnico Eduardo Coudet lanzó una fuerte advertencia sobre su futuro: “Si no doy vuelta esto rápido, me iré a mi casa”. El entrenador se mostró autocrítico, aunque afirmó que el plantel está "demasiado salado" por la falta de efectividad y cuestionó al arbitraje por no revisar un posible penal sobre Ángel Correa que pudo cambiar el rumbo del partido.
Por su parte, Boca Juniors no pudo doblegar al líder Vélez y terminó empatando 1-1 en la cancha de Huracán. A pesar de que Santiago Ascacíbar fue la figura y el equipo estrelló dos remates en los palos, el conjunto del "Vasco" Arruabarrena mostró grietas defensivas y desperdició chances claras, lo que le impidió achicar la diferencia de tres puntos con el "Fortín".
Con el torneo local como una cuenta pendiente, ambos gigantes se refugian ahora en la Copa Sudamericana para intentar calmar las aguas. Boca se medirá este martes ante Recoleta de Paraguay, mientras que River viajará a Colombia para enfrentar a Independiente Santa Fe el miércoles, con la urgencia de obtener un triunfo que corte su racha negativa.





