La taekwondista de cinturón negro Milena Catarozzi, especialista en la modalidad de combate de hasta 57 kilos, entrena a contrarreloj en la capital chaqueña para viajar a los torneos de taekwondo de la Copa Presidente y el Patu 12 en Lima, Perú. Al aire de Radio Facundo Quiroga, remarcó la importancia histórica que tiene la convocatoria a la Selección Argentina de TKD para la provincia y el noreste argentino: "Soy la única chaqueña y mujer del norte argentino en la selección adulto". Respecto al gran esfuerzo que le demandó sostenerse en la élite tras lograr grandes resultados el año anterior, explicó: "A partir de haber mantenido el podio en el Nacional de Clausura del año pasado, mantuve mi lugar dentro de lo que es la Selección Nacional".
El camino hacia el alto rendimiento internacional requiere no solo de una rigurosa exigencia física, sino de un constante trabajo para superar los desafíos logísticos y financieros que imponen los traslados desde el interior del país. Al recordar las dificultades de las temporadas previas y la enorme satisfacción de contar con los recursos necesarios para esta gira que iniciará el próximo domingo hacia Buenos Aires, Catarozzi puntualizó: "En esta ocasión pudimos prepararnos mejor, pudimos también conseguir el financiamiento que requiere para viajar para competir a nivel internacional". En el mismo sentido, sobre la necesidad de entrenar bajo las órdenes de reconocidos profesionales a pesar de la distancia geográfica, relató: "Pudimos entrenar un par de veces con los hermanos Crismanich en Corrientes, pero la realidad es que todo lo que es traslado para ir a entrenar a otros lugares se complica muchísimo".
La proyección del seleccionado no solo apunta a los logros personales en el podio panamericano, sino también a abrir caminos y sembrar motivación en las futuras generaciones de deportistas locales. Al describir su compromiso por guiar a los atletas de categorías formativas compartiendo todo lo aprendido a lo largo de su trayectoria deportiva, la taekwondista reflexionó: "Para mí la verdad es que es un orgullo inmenso poder estar haciendo esto siendo muy consciente de que lo que estamos haciendo es algo histórico". Finalmente, al referirse a la posibilidad de romper estereotipos de edad en la alta competencia y alentar a quienes postergan sus sueños deportivos, concluyó: "Yo volví con 26 o 27 años a competir, así que todo es posible".
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