Aunque la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, lideró el lanzamiento anticipado de la campaña, esta decisión generó intensos debates internos sobre el rumbo estratégico de la coalición gobernante.
Una de las principales tensiones gira en torno al distanciamiento de la juventud y la aparente pérdida de sintonía con este sector clave. Dentro del oficialismo advierten que los métodos tradicionales de construcción política no seducen a los jóvenes, mientras que la agrupación "Las Fuerzas del Cielo" ha quedado relegada y el aparato digital opera a media máquina.
El vínculo con el PRO es otro de los ejes de discusión dentro del ecosistema libertario. Diversos sectores consideran que fue un error el llamado de Karina Milei a Mauricio Macri, a quien algunos dan políticamente por "muerto", y sugieren que lo mejor habría sido negociar directamente con Jorge Macri por la Ciudad de Buenos Aires.
A pesar de estas diferencias en Balcarce 50, en el Gobierno predomina un fuerte optimismo electoral motivado por el escenario de la oposición peronista. Ante las recientes reuniones entre Sergio Massa, Axel Kicillof y Máximo Kirchner, fuentes oficiales aseguran que si la oposición se une, el oficialismo ganará "por el espanto" porque la sociedad no desea volver al pasado.
El camino hacia la reelección continuará la próxima semana con la segunda reunión de la mesa técnica entre el PRO y La Libertad Avanza. En este encuentro se buscará profundizar en un entendimiento electoral más ambicioso, mientras la cúpula oficialista intenta mantener la quietud interna detrás del objetivo común de retener el poder en 2027.





