La postergación de la maternidad por razones laborales y sociales, sumada a la influencia del estrés y factores ambientales en la salud reproductiva, incrementó las consultas médicas por bajas reservas ováricas en mujeres jóvenes. Con el objetivo de sensibilizar sobre la importancia de los chequeos preventivos antes de los 35 años, la ginecóloga, Sandra Barrios, brindó información en Radio Facundo Quiroga. Al explicar la conveniencia de integrar estudios específicos en el control ginecológico de rutina para conocer el estado de los folículos y medir los parámetros hormonales básicos, detalló: "Si me dicen sí a futuro con respecto a la maternidad, encaramos lo que se llama chequeo hormonal y una ecografía transvaginal con enfoque reproductivo para evaluar la cantidad de folículos". Asimismo, al referirse a las causas cotidianas que alteran la capacidad fértil a edades cada vez más tempranas, agregó: "Hoy en día vemos a muchas pacientes menores de 35 años con falla ovárica precoz porque estamos expuestas a más radiación, productos artificiales y a un nivel de estrés y exigencia laboral muy superior al de décadas pasadas".
La disminución de la reserva ovárica exige la realización de análisis de laboratorio específicos para precisar la cantidad de folículos disponibles y planificar a tiempo la vida reproductiva. En este sentido, al describir la prueba hormonal encargada de indicar la cantidad de óvulos que conserva la paciente en sus ovarios, Barrios precisó: "Pedimos la hormona antimülleriana, que es la encargada de contarnos a los médicos cómo está la reserva ovárica, teniendo en cuenta que las mujeres nacemos con cierta cantidad de óvulos que se van perdiendo con cada menstruación". Del mismo modo, al abordar las alternativas médicas disponibles para quienes desean postergar la gestación sin perder calidad biológica en sus ovocitos, destacó: "Hoy en día está muy en auge la criopreservación de ovocitos para que las pacientes puedan guardar sus óvulos cuando tienen buena reserva y utilizarlos en el futuro con tranquilidad".
El respaldo normativo de las obras sociales y prepagas facilita el acceso a los tratamientos de fertilización y preservación en centros de salud locales. Al respecto, al detallar el procedimiento quirúrgico y la cobertura médica garantizada para este tipo de intervenciones preventivas, la ginecóloga explicó: "Las obras sociales y prepagas tienen la obligación de cubrir un porcentaje del tratamiento de criopreservación, que incluye la estimulación con medicación y la extracción bajo sedación en quirófano". Finalmente, al enfatizar que la planificación reproductiva requiere tomar conciencia sobre los riesgos del reloj biológico e involucrar también al varón en los estudios de rutina, concluyó: "A mayor edad de la mujer mayor es el riesgo de complicaciones maternas o fetales, por lo que la consulta preconcepcional de la pareja es fundamental para llegar al embarazo en las mejores condiciones".
Este artículo fue creado a partir de una entrevista en vivo. Las personas mencionadas y/o involucradas en el mismo tienen su correspondiente derecho a réplica que puede coordinarse comunicándose a la producción al número 3624-815203.





