Reconocido como una de las figuras fundamentales de la música popular argentina, al Cuchi –y su fecunda dupla con Manuel Castilla– se le deben algunas piezas esenciales del cancionero folclórico criollo, aunque generalmente fueron popularizadas en la voz de otros artistas como Mercedes Sosa, el Dúo Salteño, Juan Falú o Los Fronterizos, entre muchos otros.
Nacido el 29 de septiembre de 1917, los primeros registros de acercamiento del salteño a la música se dieron en La Plata, donde cursaba los estudios de abogacía e instruyó coros universitarios, tocando en reuniones y peñas.
En la década del ‘60, junto a Manuel J. Castilla, integró el exitoso grupo de los cantores del norte. A su vez, fue Director y arreglador del Dúo Salteño entre 1967 y 1986. Compuso cientos de obras, sin embargo en vida solo llegó a grabar oficialmente un disco: Cuchi Leguizamón en vivo (1988).
Es autor de clásicos como Zamba de Lozano, Juan Panadero, Valderrama, La Pomeña, Canción de cuna para el vino, La arenosa, Si llega a ser tucumana, Zamba para la viuda, Chacarera del expediente y Me voy quedando. Lo que lo vuelve sinónimo de las obras musicales más importantes del folklore argentino.





