Durante su participación en el programa radial Consumos Problemáticos, transmitido por la señal 95.9 FM, Lorena González relató cómo llegó a la disciplina del coaching ontológico y de qué manera esta formación modificó su perspectiva frente a las dificultades cotidianas.
Según explicó González, su interés inicial surgió a partir de una búsqueda personal de respuestas para acompañar a su hijo Gerónimo, quien convive con una discapacidad, así como para contar con mejores recursos pedagógicos y humanos en su labor diaria en el aula secundaria.
Un trabajo enfocado en el presente y la ontología del ser
A diferencia de los abordajes terapéuticos centrados predominantemente en la revisión del pasado, la entrevistada destacó que el coaching ontológico centra su acción en la intervención inmediata del presente para diseñar el futuro.
«Vas en busca de una herramienta pensando en el afuera y te encontrás con la sorpresa de que primero tenés que encontrarte con vos misma. Por eso siempre hablamos de ese espejo», expresó González durante la emisión.
La docente profundizó en la alineación del lenguaje, la emoción y la corporalidad, explicando cómo el trabajo ontológico le permitió modificar el diálogo interno marcado por la culpa para construir un esquema de acción más libre y genuino.
Escucha activa, límites y salud mental
En el transcurso de la entrevista se abordaron aspectos centrales para la contención social y el cuidado de la salud mental:
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Desarrollo de la escucha activa: La capacidad de silenciar el juicio propio para recepcionar la vivencia del otro sin intentar intervenir apresuradamente.
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Gestión de límites personales: La necesidad de evitar la postergación individual derivada de un exceso de empatía o un servicio desmedido hacia terceros.
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Identificación de fronteras profesionales: El reconocimiento de que el coaching posee un alcance delimitado, requiriendo la derivación hacia profesionales de la psicología o la psiquiatría cuando las situaciones lo ameritan.
Reconceptualización de los consumos problemáticos
En el marco del mes de la prevención del suicidio y la promoción de la salud mental, González y el equipo del programa reflexionaron sobre las adicciones y las conductas evasivas. Ambos coincidieron en que los «consumos problemáticos» no corresponden únicamente a sustancias psicoactivas, sino también a comportamientos vinculados al uso desmedido de tecnologías o la alimentación, orientados con frecuencia a mitigar vacíos emocionales provocados por exigencias culturales.
Finalmente, González valoró el espacio de contención brindado por su cohorte y reafirmó el compromiso de la cohorte de Eco Coaching de continuar extendiendo estas herramientas de desarrollo humano a la comunidad.





