La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el dengue continúa su expansión global, pasando de medio millón de casos en el año 2000 a más de 14,6 millones en 2024. En el marco del Día Internacional del Dengue, los especialistas señalan que más de la mitad de la población mundial habita en zonas de riesgo, una situación impulsada por el cambio climático, la urbanización acelerada y la mayor presencia del mosquito vector Aedes aegypti.
En la Argentina, la epidemia de la temporada 2023-2024 marcó un récord histórico con más de 580.000 casos confirmados y 419 fallecimientos. Las regiones del Noreste (NEA) y Noroeste (NOA) concentran las mayores condiciones de vulnerabilidad debido al clima favorable, las fronteras con países endémicos y la intensa movilidad de trabajadores vinculados al crecimiento de actividades productivas como la minería y la energía. A esto se suman fenómenos meteorológicos como El Niño, que potencian tanto el estancamiento de agua por lluvias intensas como el acopio precario de agua potable durante períodos de sequía.
Frente a este escenario, infectólogos del Hospital Muñiz e integrantes de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE) enfatizan la necesidad de reforzar las tareas comunitarias de eliminación de criaderos y la consulta médica rápida. Subrayan que en zonas alejadas o de difícil acceso geográfico, los tiempos de traslado ante cuadros graves resultan críticos.
Asimismo, la estrategia preventiva suma la vacuna tetravalente del laboratorio Takeda (aprobada por la ANMAT para mayores de 4 años en un esquema de dos dosis), la cual demostró una reducción del 84,1% en hospitalizaciones a 4,5 años de seguimiento en ensayos clínicos. Los expertos coinciden en que la inmunización debe priorizarse de forma planificada en las regiones del país con mayor carga de enfermedad y mayores barreras de acceso al sistema de salud.





