Un exhaustivo relevamiento elaborado a partir de los microdatos de la Central de Deudores del Banco Central reveló que 5,86 millones de personas físicas presentaban deudas atrasadas a junio de 2026. La cifra equivale al 27,1% del total de deudores del sistema, mientras que el volumen monetario en situación de morosidad alcanzó el 15,5% del monto global adeudado.
El estudio refleja una fuerte concentración del dinero comprometido en los bancos tradicionales, los cuales representan el 65% del volumen en mora. Por su parte, plataformas de servicios financieros como Mercado Pago acumulan el 19% de la cantidad de personas morosas, aunque con montos individuales marcadamente menores que registran una mediana de deuda cercana a los $116.000.
Uno de los puntos más críticos del trabajo se enfoca en el segmento joven, comprendido entre los 18 y 25 años. En esta franja etaria la tasa de mora saltó del 24,7% al 40,8%, registrando un incremento del 38% en la cantidad total de deudores y exhibiendo una mediana de deuda atrasada que ronda los $282.000.
Entre las causas del fenómeno, Fernández desestimó una correlación directa con la pobreza o el desempleo, atribuyéndolo en cambio a la pérdida del poder adquisitivo, la expansión de créditos rápidos no bancarios y la alta carga impositiva. Como respuesta, el informe sugiere fortalecer los controles sobre el financiamiento no bancario y reducir las tasas tributarias sobre el crédito.





