Durante su exposición, el mandatario ratificó que cumplirá con su mandato electoral de bajar la inflación y hacer crecer la economía. En ese marco, aseguró que, aunque la situación social de partida sigue siendo dura, "la película es la mejor de la historia argentina".
Para respaldar su diagnóstico, Milei repasó diversos indicadores macroeconómicos y destacó que la inflación acumulada bajó un 85% desde que asumió. También celebró la caída de la inflación mayorista, que en julio se ubicó en el 0,8%, y sostuvo que, a pesar de haber realizado el mayor ajuste fiscal registrado, la economía acumuló una expansión superior a los 10 puntos porcentuales en sus primeros dos años de gestión si se limpia el arrastre de la gestión anterior.
Uno de los tramos más controversiales de su discurso ocurrió cuando vinculó la baja natalidad del país con las dificultades para el crecimiento económico de mediano y largo plazo. El mandatario apuntó directamente contra la ley de aborto al afirmar que la Argentina "está jugando muy caro la locura de los pañuelitos verdes", argumentando que no alcanzar la tasa de reposición poblacional daña la expansión de la actividad y pone en riesgo la sostenibilidad del sistema previsional.
Asimismo, Milei cruzó a quienes critican su modelo por el cierre de empresas, calificando de "deshonesta intelectualmente" la postura de medir únicamente las firmas que desaparecen sin contemplar las nuevas que abren o la estabilidad del empleo. Explicó que la tasa de desempleo actual se mantiene en el 7,8%, defendió el proceso de reasignación de recursos en la economía y afirmó que el progreso tecnológico abaratará costos mejorando el acceso de la gente a bienes más baratos.
Finalmente, el jefe de Estado enumeró una serie de mejoras obtenidas en los ámbitos social y financiero tras el ordenamiento de las cuentas públicas. Según las cifras que detalló, la indigencia pasó del 20% al 6%, la pobreza infantil bajó del 70% al 42% y la deuda neta sobre el PBI se redujo a menos del 40%, lo cual tuvo como contrapartida una caída del riesgo país al rango de entre los 450 y los 500 puntos.





