Esta operación representa el primer traslado de este tipo que llega a suelo venezolano desde los devastadores terremotos del pasado 24 de junio.
Las repatriaciones se habían visto interrumpidas debido a los severos daños estructurales sufridos en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, la principal terminal aérea del país situada en La Guaira. Dicha zona fue la más golpeada por los sismos, cuya cifra de víctimas fatales ya supera las 6.000 personas según las estadísticas oficiales más recientes.
El grupo, integrado por 132 hombres y 15 mujeres, fue recibido en la ciudad de Barcelona por Mervin Maldonado, jefe de la Gran Misión Vuelta a la Patria. Durante el recibimiento, el funcionario dio la bienvenida a los ciudadanos asegurando que regresan para “seguir formándose, ser productivos y contribuyendo al desarrollo nacional”.
Este arribo constituye el vuelo número 165 desde que Caracas y Washington retomaron el acuerdo migratorio a principios de 2025. Anteriormente, Venezuela había dejado de aceptar estos vuelos en febrero de 2024 como una medida de respuesta ante las sanciones impuestas por Estados Unidos.
El retorno de estas operaciones aéreas ocurre tras un periodo de incertidumbre, ya que el último vuelo previo a la tragedia llegó apenas horas antes de los temblores. En esa ocasión, familiares de los deportados denunciaron que algunos migrantes quedaron atrapados tras el colapso de un hotel en La Guaira donde habían sido trasladados como parte del proceso de recepción.





