El equipo, integrado por Jonathan Jesús López Salinas, Carmen Susana Cardozo Lugo y Pablo Espínola, representa al Instituto Superior de Bellas Artes de Asunción en esta competencia que históricamente era de alcance nacional.
Su obra, titulada "Umbral", utiliza la técnica de talla directa para explorar el complejo proceso de la migración y la transición hacia territorios desconocidos. Según los artistas, la pieza simboliza tanto el desprendimiento de vínculos que sufren los migrantes como la transformación física de la madera en una idea artística.
El desafío técnico es notable, ya que los jóvenes escultores deben trabajar con urunday, una madera chaqueña de gran dureza, a diferencia del lapacho o "tallí" que suelen utilizar en su tierra natal. A pesar de la presión por representar a su país por primera vez, el equipo ha demostrado gran seguridad en el manejo del material y herramientas como amoladoras para los toques de precisión.
La experiencia en el predio ha estado marcada por el compañerismo, incluso superando contratiempos técnicos gracias a la ayuda desinteresada de un colega ante una falla en su propia motosierra. Los estudiantes destacaron la calidez del público y la oportunidad de intercambiar vivencias y conocer a los demás equipos participantes durante sus jornadas de trabajo.
Con la entrega final programada para este jueves al mediodía, la delegación paraguaya se prepara para una jornada intensiva de madrugada dedicada al lijado y barnizado de la obra. El equipo mantiene el enfoque en los detalles finales, buscando completar con éxito esta participación pionera que ya forma parte de la historia de la Bienal.





