El Gobierno de Javier Milei busca dejar atrás una etapa de repliegue y recuperar protagonismo con una agenda presidencial más activa y nuevos movimientos políticos para las próximas semanas. En la Casa Rosada consideran que el oficialismo debe volver a tomar la iniciativa después de un período marcado por noticias negativas, dificultades económicas e internas dentro del Gabinete.
Una nueva etapa para Milei
El Presidente volvió a intensificar su presencia pública después de permanecer 23 días sin regresar a la Casa Rosada y ahora prepara nuevas actividades en el Congreso y reuniones con la cúpula de su administración. Cerca de Milei aseguran que el objetivo es transmitir una gestión más dinámica y abandonar el rol defensivo que predominó durante las últimas semanas.
El cambio de ritmo también se apoya en algunas señales que el oficialismo interpreta como positivas, entre ellas una mejora en el Índice de Confianza en el Gobierno y el anuncio de medidas destinadas a reactivar los créditos hipotecarios. Sin embargo, en el entorno presidencial reconocen que todavía existen indicadores que generan preocupación y que el margen para aplicar políticas de reactivación es limitado.
Economía, consumo y una preocupación creciente
Uno de los principales desafíos pasa por encontrar herramientas que permitan impulsar la actividad sin modificar los lineamientos económicos que Milei sostiene desde el inicio de su gestión. En ese escenario, la inversión aparece como uno de los puntos más sensibles, mientras el Gobierno apuesta a que el crecimiento económico permita mejorar el clima social durante los próximos meses.
La morosidad es otro de los factores que encendieron las alarmas. Un informe de la consultora 1816 señaló que el 12,94% de las familias se encuentra en situación de mora, el nivel más alto de los últimos veinte años, mientras que en entidades no financieras el indicador alcanza el 33,7%, un escenario que vuelve a poner bajo análisis el equilibrio entre las tasas de interés y la estabilidad cambiaria.
El frente político también se mueve
En paralelo, el oficialismo retomó el diálogo con sus aliados y aceleró las conversaciones con el PRO de cara a las próximas elecciones. También analiza avanzar con nuevos proyectos en el Congreso, entre ellos la Reforma Política, mientras Patricia Bullrich impulsa iniciativas vinculadas al régimen de inversiones y la Ley de Salud Mental.
La estrategia legislativa, sin embargo, enfrenta límites por las dificultades para articular acuerdos y por el escenario que comienza a instalarse con mayor fuerza de cara a 2027. Mientras el oficialismo evalúa cómo recuperar iniciativa, las disputas internas también continúan y alcanzan la comunicación del Gobierno y las diferencias entre distintos sectores que buscan ganar influencia dentro del espacio libertario.





