La organización del Primer Congreso Provincial de Prevención del Suicidio en la Casa de las Culturas de Resistencia busca capacitar a la comunidad ante el incremento de consumos problemáticos e atentados contra la vida en jóvenes y adultos de la provincia. En el programa de Consumos Problemáticos transmitido en Medios y Estrategias, las operadoras en psicología social Milena Pérez y Gabriela Alfonso, junto a la abogada Mariela Pereyra, visitaron los estudios para analizar la articulación interdisciplinaria entre el derecho, la psicología social y el acompañamiento comunitario.
Al definir la complejidad de los padecimientos emocionales y la necesidad de intervenir sobre los factores de riesgo sociales, Pérez, sostuvo: "El suicidio es un fenómeno multicausal que tenemos que comprender y abordar desde la salud mental, pero también teniendo en cuenta factores de riesgo y problemáticas sociales como los consumos problemáticos o la violencia". Asimismo, al explicar las motivaciones de la persona que atraviesa un dolor emocional extremo, remarcó: "La persona no quiere morir, sino que quiere dejar de sentir ese sufrimiento psíquico y ese dolor emocional que está atravesando, por lo que, al no tener herramientas, muchas veces es la única solución que encuentra".
El abordaje legal y la capacitación de los profesionales del derecho resulta indispensable para brindar contención técnica a las familias afectadas por situaciones de violencia o vulnerabilidad. En este sentido, al detallar el marco normativo vigente y la necesidad de formar a los abogados en la atención de casos complejos, Pereyra, explicó: "Nuestra provincia está adherida a la Ley Nacional de Prevención del Suicidio y contamos con un protocolo de actuación, por lo que insistimos en que los profesionales y la comunidad se acerquen para munirse de herramientas". Del mismo modo, al desmitificar la idea de que los avisos de autolesiones o pedidos de auxilio constituyen meras manipulaciones, enfatizó: "El tema del llamado de atención es un mito, porque si una persona está dando esas señales es porque realmente está necesitando ayuda".
La contención en el ámbito barrial y la participación de instituciones educativas, religiosas y comunitarias permiten construir redes efectivas de escucha activa para acompañar a niños, adolescentes y adultos. Al destacar el trabajo directo con las familias en los centros comunitarios y la importancia de no permanecer indiferentes ante las señales de aislamiento, Alfonso, valoró: "Nosotros trabajamos con la persona afectada y el entorno familiar, porque es muy importante que ellos sean escuchados y atendidos en lo emocional, físico y espiritual". Finalmente, al transmitir un mensaje de aliento para quienes atraviesan un dolor profundo y necesitan pedir asistencia, concluyó: "Hay vida, esperanza, profesionales e iglesias que pueden ayudarte, por lo que no estás solo, y podés buscar ayuda para encontrar contención".
Mencionaron que cuentan con un espacio para que puedan acercarse en Juan B. Justo 335, que está todos los viernes de 16 a 21 horas.





