La alarmante tasa de suicidios en Argentina registró un crecimiento del 22% entre los años 2024 y 2025, convirtiéndose en la principal causa de muerte en el país según datos estadísticos que son monitoreados de manera cotidiana por la organización civil Ángeles del Puente en el viaducto interprovincial General Manuel Belgrano, que une Chaco con Corrientes. Con el propósito de visibilizar estas estadísticas y profundizar en la importancia de la contención emocional para revertir esta problemática durante septiembre, uno de los fundadores de la agrupación, Gustavo Almirón, analizó la situación social en diálogo con Radio Facundo Quiroga. Al contrastar las proyecciones teóricas iniciales con la cantidad de asistencias de emergencia que realizan en el puente, detalló: "Nosotros llevamos 333 rescatados en tres años, por lo que la práctica superó a la estadística que teníamos". En este sentido, al señalar el ámbito doméstico como el factor fundamental que determina la vulnerabilidad de un individuo, remarcó: "El núcleo o la raíz de todo son los vínculos familiares, porque cuando se rompieron y la familia está quebrada, el problema está en el seno familiar, y a eso se van sumando pérdidas laborales o adicciones".
La irrupción de consumos problemáticos emergentes como el juego en línea complejiza la convivencia en los hogares litoraleños y desgasta las relaciones afectivas elementales entre padres e hijos. Al advertir sobre la necesidad imperiosa de que el grupo conviviente se involucre activamente en el proceso de recuperación de la persona afectada, Almirón explicó: "Empezamos a ver esto de la adicción al juego que es impresionante. Si toda la familia no toma la responsabilidad de hacer una terapia en conjunto, se hace difícil que se pueda llevar a una solución porque cualquier tipo de consumo problemático termina afectando las relaciones familiares". Asimismo, al referirse al carácter imperceptible que suele adoptar la depresión en un entorno de rutinas aceleradas y cómo los vecinos pueden aprender a detectar señales de alarma, advirtió: "A veces la depresión se disfraza en una sonrisa o en que todo está bien, pero si nos detenemos a observar, vamos a ver que hay determinados cambios en las actitudes, palabras o miradas, que es lo más fino".
Como respuesta inmediata a las solicitudes de ayuda que reciben desde localidades como Resistencia, Barranqueras, Fontana y Puerto Vilelas, la fundación consolidó un esquema operativo que incluye visitas vecinales directas, asistencia psicológica oficial y terapias en modalidad virtual. Al precisar las vías de comunicación directa para acceder a esta red de contención gratuita de forma inmediata, el fundador precisó: "Nosotros tenemos nuestro número de teléfono que es el 3794018700, que está abierto las 24 horas, y hoy a través de un convenio que tenemos con el Ministerio de Desarrollo Social, tenemos una asistencia psicológica permanente". Finalmente, al evaluar la propuesta de instalar un vallado físico en la estructura del puente interprovincial como medida de seguridad frente al reclamo de políticas integrales de fondo, concluyó: "El vallado es una medida de contención que me parece bien si se lo puede llevar adelante, pero la medida de fondo sería tener herramientas donde las personas tengan el acceso a la salud mental, porque esto es un problema social".






