La operación se concretó sobre el cierre del mercado de pases, permitiéndole al club de la Ribera recibir un importante ingreso por el extremo de 24 años, cuyo contrato vencía en diciembre de 2026 y tenía decidido no renovar, lo que abría el riesgo inminente de que se marchara en condición de jugador libre en pocos meses.
El acuerdo incluye un aspecto fundamental diseñado por la dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme: Boca Juniors conservará una plusvalía del 40% sobre una futura transferencia que realice el equipo de la Serie A. De esta manera, si la institución del norte italiano decide vender a Zeballos por un monto superior al de su compra original, el club argentino cobrará ese porcentaje de la operación. El futbolista santiagueño firmará un contrato que lo ligará a su nuevo destino por las próximas cinco temporadas.
El traspaso pone fin a una situación de notable incertidumbre deportiva para el atacante, quien se entrenaba bajo las órdenes de Rodolfo "Vasco" Arruabarrena pero ya no formaba parte de las convocatorias del primer equipo debido a su firme postura de no prolongar su vínculo. En el último tiempo, el jugador había perdido terreno e incluso le fue retirado el dorsal número 7 —ahora en manos de Carlos Palacios—. Su último partido oficial con la camiseta azul y oro fue ante Universidad Católica por la Copa Libertadores, bajo la dirección técnica de Claudio Úbeda.
Zeballos se despide del club al que llegó en 2016 con apenas 14 años y donde marcó el hito de ser el profesional más joven en la historia de la institución en firmar un contrato, a los 18 años. A pesar de que su consolidación sufrió duros reveses producto de cuatro lesiones sufridas en apenas 14 meses entre 2022 y 2023, el "Changuito" cerró su ciclo en Boca con un balance destacado de 140 partidos oficiales, 16 goles, 16 asistencias y cinco títulos ganados.
El extremo viajará a Italia para someterse a la revisión médica y sumarse a un Monza que actualmente marcha en el último puesto de la liga italiana tras sufrir derrotas consecutivas frente al Inter de Milán y el Udinese. Para Zeballos, esta transferencia representa el cumplimiento de un objetivo que sostenía desde hacía tiempo de dar el salto al fútbol de Europa y el gran desafío de ganarse un lugar en una de las ligas más competitivas del mundo.






