La Comisión Disciplinaria dio lugar al pedido de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) para que Leandro Paredes, Nahuel Molina, Thiago Almada y el ayudante técnico Roberto Ayala puedan cumplir sus suspensiones en partidos amistosos clase A. De esta manera, el cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni respira al no estar obligado a purgar estos severos castigos únicamente durante el desarrollo de las Eliminatorias Sudamericanas.
Las duras penalizaciones se originaron a raíz de los incidentes ocurridos al finalizar la final de la Copa del Mundo frente a España. En detalle, Paredes recibió una sanción de 10 compromisos tras agarrar del cuello a Eric García y tirar al suelo a Gavi; Molina fue castigado con 7 partidos por golpear a Rodri; Ayala recibió 3 fechas por pegarle una trompada a Dani Olmo; y Almada fue sancionado con una jornada por participar de la gresca inicial.
La resolución de la FIFA representa un enorme alivio logístico gracias al calendario de encuentros preparatorios estipulados para lo que resta de la temporada. Durante la ventana del 21 de septiembre al 6 de octubre se podrán disputar hasta cuatro amistosos, mientras que entre el 9 y el 17 de noviembre se prevé un máximo de dos cotejos. Si la AFA logra concretar rivales para ambas fechas FIFA, la Albiceleste podría limpiar hasta seis partidos de suspensión antes de que termine el año.
Pese a este importante avance, la conducción del fútbol argentino mantendrá activa su estrategia legal. La AFA comunicó oficialmente que se encuentra a la espera de los fundamentos de las decisiones para interponer los correspondientes recursos ante la Comisión de Apelaciones de la FIFA, contemplando recurrir al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) como última instancia para morigerar los castigos.
Al respecto, el asesor legal de la AFA, Andrés Patón Urich, calificó las sanciones de Paredes, Molina y Ayala como "excesivas" y "exageradas". El letrado argumentó que la pena de Paredes es desmedida en comparación con precedentes históricos de gravedad extrema, como las 9 fechas aplicadas a Luis Suárez en 2014 por morder a un contrario o las 10 jornadas que recibió un futbolista europeo por realizar un símbolo nazi.





