La Cámara de Diputados aprobó con 144 votos a favor, 102 en contra y 9 abstenciones el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA). La iniciativa, calificada por el presidente Javier Milei como el eje legislativo central de su gestión, busca afianzar el principio de emisión cero y fue derivada al Senado para su sanción definitiva.
La normativa limita las atribuciones de la entidad monetaria a un mandato único enfocado en la preservación del valor de la moneda, eliminando funciones vinculadas al fomento del empleo o la orientación del crédito. Asimismo, prohíbe de forma expresa los adelantos transitorios al Tesoro, los préstamos a provincias, la emisión de letras intransferibles y la transferencia de utilidades que no provengan de ganancias reales.
Durante el debate, el oficialismo y bloques aliados sostuvieron que la reforma impedirá la utilización política de la entidad y permitirá erradicar el fenómeno inflacionario. En contraposición, sectores de la oposición cuestionaron la rigidez del esquema, denunciaron la falta de independencia real de las autoridades actuales del organismo y reclamaron priorizar medidas destinadas a aliviar el endeudamiento de las familias y reactivar la economía.
Para blindar la estabilidad de la conducción monetaria ante eventuales cambios de gobierno, el texto aprobado endurece los mecanismos de remoción del presidente y los directores del BCRA. De convertirse en ley en la Cámara Alta, la remoción de sus autoridades requerirá de forma obligatoria el respaldo de una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso.





