Con un expediente voluminoso y siete años de pesquisas, la funcionaria judicial ordenó una batería de nuevas medidas en el caso.
La decisión de profundizar la investigación llega luego de que los peritajes genéticos realizados por el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales y el Laboratorio de Genética de Tucumán arrojaran resultados negativos en los cotejos de manchas hemáticas con los restos óseos de Lorena. Sin embargo, la fiscalía detectó un hallazgo clave: la presencia de ADN femenino en una amoladora.
Dicha herramienta fue secuestrada durante allanamientos en inmuebles de la familia Ramos, cuyos integrantes están imputados en la causa pero se encuentran actualmente en libertad. La gran incógnita de los investigadores consiste en descubrir cómo llegó ese patrón genético a la herramienta y por qué no corresponde a la víctima.
La fiscal Benítez no descarta que se trate de una presunta cómplice del crimen y especuló que "puede ser que se haya cortado el dedo u otra parte del cuerpo" al manipular la amoladora. Ante esta fuerte sospecha, la funcionaria judicial reafirmó su convicción y aseguró de manera categórica: "Estamos buscándola".
Actualmente, el exnovio de Lorena, Ezequiel Ramos, está imputado por homicidio doblemente agravado, su padre Ramón figura como coautor y su tío Walter está sindicado como partícipe primario. Asimismo, la Justicia investiga por encubrimiento agravado a Gonzalo Calizaya Medina y Osvaldo Eliseo Sandoval.





