Peluqueros, consejeros y confidentes: el oficio que cambió junto a sus clientes

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25 de agosto 2026, 13:40hs

Cada 25 de agosto se celebra a nivel global el Día del Peluquero en recuerdo de la dignificación de la profesión iniciada por el rey Luis IX de Francia y consolidada en Argentina desde 1940. En diálogo con Radio Facundo Quiroga, el experimentado estilista y barber de Resistencia, Hugo Fernández, compartió detalles de su labor cotidiana en el salón ubicado sobre la calle Paraguay 369. Al recordar la importancia que tiene hoy en día el cuidado integral de la imagen personal y la salud capilar de quienes asisten a su local, reflexionó: "Se fue dando una evolución en nuestro oficio. Al día de hoy somos también consejeros de cómo mantener sano el cuero cabelludo, que es algo muy importante para la salud".

La profesión ha experimentado cambios drásticos en el uso de herramientas, especialmente desde la década de 1990 cuando el temor al contagio de enfermedades sanguíneas relegó las tradicionales navajas de afeitar a favor de las máquinas eléctricas. Con respecto a este recelo del cliente por la esterilización de las navajas tradicionales y la posterior modernización del equipamiento, Fernández precisó: "En algún momento, con la aparición de enfermedades que se podían contagiar a través de la sangre, la gente empezó a pedirnos allá en los 90 que no usemos navaja. En ese momento eran las navajas que había que esterilizarlas y por ahí muchos clientes no tenían confianza de qué nivel de higiene o de esterilización había en las peluquerías. Entonces medio que se dejó de usar la navaja en ese momento y aparecieron las maquinitas eléctricas".

Asimismo, la relación estrecha con los clientes convierte frecuentemente al peluquero en un confidente y guía estético que debe aconsejar con absoluta honestidad cuando las facciones o el tipo de cabello impiden emular la fotografía de algún personaje famoso. Sobre este rol de contención psicológica frente al espejo y la importancia de ser sincero con quien se sienta en el sillón de corte, el estilista concluyó: "Tenemos mucho de psicólogos y tratamos de charlar, sin que sea muy agresivo, para decirle al cliente que vamos a hacer lo posible por lograr el corte. Podemos emular el estilo siempre y cuando lo permita el tipo de cabello que tiene el cliente, pero nuestra tarea es ser francos y advertirle cuando algo no se va a lograr porque no se lo va a poder peinar después en su casa".

Este artículo fue creado a partir de una entrevista en vivo. Las personas mencionadas y/o involucradas en el mismo tienen su correspondiente derecho a réplica que puede coordinarse comunicándose a la producción al número 3624-815203.

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