Nacido en 1943 por iniciativa del gestor y mecenas rosarino Aldo Boglietti junto a su hermano Efraín y un grupo de artistas locales, El Fogón de los Arrieros celebra 83 años de existencia consolidado como el epicentro cultural más singular del nordeste argentino. La institución, que fue el motor impulsor para convertir a Resistencia en la "Ciudad de las Esculturas", reafirma su condición de refugio para la libre expresión, el pensamiento crítico y la calidez humana.
La cita festiva tendrá lugar el próximo jueves 20 de agosto a partir de las 21:30 horas en su histórica sede de Brown 350. Como marca la tradición en honor al cumpleaños de Boglietti —quien solía llamarse a sí mismo el "peón" de la casa—, la reunión incluirá una cena comunitaria con postres elaborados por allegados a la casa, la entonación del himno institucional "Andiamo al bosque" y la presentación especial del Ballet Duartango con el espectáculo "Una noche en El Fogón".
Un patrimonio vivo y laberíntico
Ubicado en un edificio modernista diseñado por el arquitecto Humberto Mascheroni, el espacio alberga un acervo artístico e histórico inestimable. Su patrimonio incluye una vasta pinacoteca, una de las bibliotecas de arte más relevantes del país y las huellas de personalidades de renombre internacional como Jorge Luis Borges, Ernesto Sábato, René Favaloro, Marcel Marceau y Nicolás Guillén.
Entre el valioso inventario y su particular "desorden organizado" destacan variadas curiosidades y objetos de culto:
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Tesoros artísticos e históricos: Tallas del escultor Juan de Dios Mena —quien tuvo su taller en la sede durante una década—, una hélice del avión de Jean Mermoz y un cheque firmado por Carlos Gardel.
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Memorabilia popular: Los guantes con los que Carlos Monzón se consagró campeón mundial, una camiseta firmada por Diego Maradona y un botón del corpiño de Rita Hayworth.
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Rincones singulares: Un surtidor histórico de YPF, una colección de tazas de café, una armadura de samurái y su propio cementerio denominado "Colonia Salsipuedes".
El "santuario" del tango y la agenda actual
Más allá de sus paredes y museografía, el alma de la institución reside en la vigencia de sus ciclos abiertos a la comunidad. Administrado por un Consejo de Administración ad honorem presidido por Daniel Moscatelli y sostenido por unos 125 socios colaboradores, El Fogón mantiene una nutrida agenda semanal que incluye cine-debate, muestras plásticas, conferencias y los tradicionales domingos de ópera.
Entre sus actividades más emblemáticas sobresalen los Jueves de Tango, un ciclo con casi 40 años de trayectoria continuada que comenzó de forma espontánea a principios de la década de 1980 y que convirtió a la sede en un resguardo de la música ciudadana dentro de la región litoraleña.
"Si has de agregar una sonrisa al vino y a la sal que te brinda esta casa, detén viajero tu camino, abre la puerta sin llamar y pasa."
Con esos versos grabados cerca de su acceso, El Fogón de los Arrieros reafirma en este nuevo aniversario su premisa fundacional: ser una casa abierta donde el arte desacralizado se integra a la vida cotidiana a través del encuentro cara a cara.





