En la jornada más reciente, diez testigos prestaron declaración, seis durante la mañana y cuatro por la tarde, para aportar pruebas fundamentales sobre el esquema delictivo investigado.
Los principales acusados en este proceso son el contador Walter Antonio Pasko y Fernando Adrián Ayala, señalados por la Fiscalía como los presuntos jefes de la organización. Junto a ellos, otros nueve imputados enfrentan cargos por formar parte de una estructura que habría operado sistemáticamente para defraudar al fisco y canalizar fondos mediante documentación apócrifa.
La maniobra delictiva consistía en la utilización de personas físicas, cooperativas y fundaciones para la emisión de comprobantes presuntamente falsos. Según la acusación, esta operatoria permitía a los involucrados simular gastos, generar créditos fiscales indebidos y justificar movimientos de dinero correspondientes a operaciones comerciales que, en realidad, nunca se realizaron.
Un eje central de la investigación es el análisis de las irregularidades detectadas en el Instituto de Agricultura Familiar y Economía Popular (IAFEP). Bajo la órbita de este organismo estatal, la justicia sospecha que se habrían emitido facturas fraudulentas por una suma que supera los 817 millones de pesos, afectando de manera directa las arcas públicas.
Debido a que el juicio cuenta con aproximadamente 150 testigos citados y un total de 11 imputados, se espera que el debate oral se extienda durante los próximos meses. Por el momento, el tribunal ya ha establecido un cronograma de nuevas audiencias para lo que resta de agosto, confirmando sesiones para los días 10, 11, 14, 18, 26 y 27.





