En el apasionante mundo de la danza, pocos nombres resuenan con la misma fuerza que el de María Barba, una mujer cuya vida estuvo inextricablemente entrelazada con el arte del ballet y la enseñanza. Su extenso currículum habla de una carrera distinguida y un compromiso inquebrantable con su arte.
María dejó una huella imborrable en la escena de la danza en Argentina y más allá. Fundadora y directora del ballet y la Escuela que lleva su nombre, marcó la vida de miles de personas a lo largo de su carrera. Realizó más de tres mil funciones y ciclos didácticos en numerosos lugares, desde Paraguay hasta Mendoza, llevando la magia de la danza a lugares donde nunca antes había llegado un ballet.
Es importante destacar que todas las actuaciones y funciones de gala que ofreció a lo largo de su carrera fueron de entrada libre y gratuita, un gesto generoso que demostró su dedicación a hacer que la danza sea accesible para todos. Sorprendentemente, nunca recibió ningún subsidio oficial para sus proyectos.
A lo largo de su vida, María acumuló una impresionante colección de medallas, con más de cuarenta de oro, quince de plata y veintidós de bronce, ganadas en concursos de convocatoria nacional. Su pasión y dedicación a la danza la impulsaron a perfeccionarse y formarse en el Instituto Coreográfico de Rosario, y más tarde, a convertirse en enfermera universitaria diplomada.

Encontró su camino a Resistencia en 1969 y, aunque comenzó su carrera como enfermera en el Sanatorio Chaco, pronto se dio cuenta de que su verdadera pasión era la danza. Comenzó a trabajar como docente en la Escuela de Danzas de la provincia junto a Chichita Pellegrini y, en 1978, fundó el Ballet de la Universidad Nacional del Nordeste.
A lo largo de su carrera, dirigió más de 300 obras, muchas de las cuales contaron con figuras invitadas de renombre internacional. Su labor en la docencia preparó a varias generaciones de bailarines talentosos. Además de su trabajo coreográfico y de dirección, nunca recibió beneficios económicos ni otro tipo de pago por su trabajo.
Reconocida a nivel nacional e internacional, María Barba recibió numerosas distinciones y premios por su inquebrantable dedicación al mundo de la danza y la enseñanza. Su legado perdurará como un faro de inspiración para futuros bailarines y artistas de todo el mundo.
El 10 de octubre de 2017, la Cámara de Diputados del Chaco reconoció su trayectoria, un merecido homenaje a una vida dedicada a la danza y la enseñanza que cambió para siempre el panorama de la danza en Argentina.





